Ramón Muñoz

La fractura epistemológica que “perturbó” el universo de las artes, con las intervenciones estéticas durante el siglo XX, de Marcel Duchamp, Lucio Fontana y Andy Warhol, etc., señaló una divisoria de aguas, con las demarcaciones académicas de las categorizaciones: bello- feo; sublime- siniestro; simétrico-asimétrico, etc.
Desde ese momento, los objetos de la vida cotidiana, ganarán la solicitud de los artistas, sustrayéndolos de sus funciones utilitarias, para convertirlos en objetos estéticos.
Es en esa perspectiva conceptual, donde debiéramos situar esta muestra de pinturas industriales abstractas, y de los singulares objetos que nos propone este incansable hacedor valletano.
La operación plasmadora propuesta por Ramón Oscar Muñoz, nos sorprende con las combinaciones más extrañas, de objetos del mundo del trabajo, de actores sociales que se mueven entre el reino de la necesidad y el reino de la libertad.
Esta singular operación plasmadora, podría ser percibida por quienes, lícitamente se identifican con los “valores clásicos” de lo bello, lo sublime, lo simétrico, lo figurativo, etc., como una burla, o una broma…
Sin embargo, nada más lejos, de burlas o de bromas…
Muñoz ha sustraído cuidadosa y laboriosamente, esos objetos y utensilios del mundo de los trabajadores y trabajadoras, para componerlos en clave estética.
Una estética de nuestros tiempos, que nos hace reflexionar sobre las ambigüedades y armonías de la enmarañada realidad de las vidas, los trabajos, y las artes contemporáneas.

Sergio Alfredo Sciglitano, Prof. Mgter.

Neuquén, primavera, 2011.

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